jueves, 29 de noviembre de 2012

Tostadas para desayunar

      Temprano había corrido las cortinas de la habitación y decidió abrir la ventana de par en par. Esa mañana el sol hacía entrada de la manera más placentera posible, a pesar que los días anteriores hubiesen sido una continúa sucesión de mal tiempo, viento y lluvia que quitaba las ganas de reír hasta al más alegre de los niños.
       Asomando la cabeza por la ventana percibió una agradable estampa. El sol expandía su manto hasta donde  su vista podía contemplar. Los pájaros se posaban de rama en rama y los árboles destacaban por su verde intenso. Pero lo más agradable, y que por supuesto más le llamó la atención, fue esa suave brisa que llamaba a cualquiera a dar un paseo para disfrutar del buen tiempo. Parece que el día había empezado de la mejor manera, pero había que esperar a que nada interrumpiese la buena armonía.
      Sin camiseta y tan solo con un pantalón corto de noche, tal y como había dormido, salió de la habitación con la certeza de encontrarse solo en casa. Dispuesto a prepararse el desayuno, la tostadora ya avisaba del fin de su tarea y el vaso casi rebosaba del zumo de naranja que acompañaría a las tostadas. Con el desayuno listo, se acercó a aquella mini cadena y puso la primera emisora en la que se pudiese disfrutar de una buena música, un tema de rock melódico. Subiéndole el volumen la música recorría toda la casa e incluso se oía cómo escapaba por el patio interior del edificio. Caminaba bailando por el pasillo a la vez que portaba el plato con las tostadas y el zumo en dirección al salón. Pensándolo mejor, el buen tiempo le invitaba a desayunar en la terraza, así que dejó de  lado el plato. Tan solo se llevó consigo la tostada que iba mordiendo mientras admiraba el cielo despejado que había dejado tanta lluvia en los días anteriores.
       Tanto espacio para mirar y su vista se clavó justo al frente de su posición. Al otro lado de la calle, su vecina preparaba el desayuno en la cocina con una ropa interior algo sugerente. Su pelo castaño y rizado le daba una sensualidad que unido a la belleza de su cuerpo, y a esa ropa interior que insinuaba más de lo que en verdad dejaba ver, volvería loco a cualquier hombre. Aparentemente no diferenciaban mucha edad. Con una ligera sonrisa avanzaba hasta la barandilla con un tazón de leche esperando algo de tranquilidad para bebérselo. Lo admiraba todo, desde coches a personas que andaban por la acera sin ninguna preocupación, pero ni rastro de atención a quien tenía al otro lado de la calle. Finalmente, el interés del chico fue premiado con una ligera sonrisa, que por la vergüenza se escondía tímidamente tras el tazón de leche. Atenta a la reacción del chico, un guiño le llegó por contestación.
       No se sabe que pasó pero minutos después de lo que ni siquiera podría haberse llamado conversación, sino una mera gestualización, ambos desaparecieron de sus respectivos balcones. Tan solo podía observarse una tostada mordida y el vaso de zumo lleno, tal y como había llegado a la mesa. 
      Visto así, de nada había servido levantarse de la cama para que media hora después se volviesen a correr las cortinas y tirarse a la cama con otra sensación que llevarse a la boca. No se sabe si fueron los guiños, un par de sonrisas o las caricias en sus pieles desnudas, pero esa mañana otro desayuno armonizaría esta historia, esta vez para dos.


¿Y tú que tostada quieres desayunar?



@Eddy_ra

6 comentarios:

Anónimo dijo...

bonita historia, dulce desayuno de cual, cualquier hombre desearía probar bocado, pues una mujer desvelada a primeras horas de la mañana es la perfección y la naturalidad del universo personificada. bonito blog sigue con la escritura el lápiz es y será el mejor de los amigos.

Lucia A. Pourtier dijo...

Me encanta, sinceramente te lo digo desde ahora, eres de esas personas a las que les puedes dejar una máquina de escribir a mano y que creen una obra de arte jamás vista.
macherieladyartiste.blogspot.com

Publize dijo...

Buenas,

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Saludos

San dijo...

Me encanta!
http://puertasdesvencijadas.blogspot.com.es/

Towanda dijo...

Sorprendida por haber encontrado a un escritor y con mayúsculas, tan bueno.

Un abrazo y si me lo permites me quedo.

Myriam Cueto Vega dijo...

Precioso me ha gustado mucho tu Escrito, al igual que los demás que están en tu Blog.
Escribes de maravillas, lo haces estupendamente bien.

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